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jueves, 9 de enero de 2014

Sardina, mermelada de tomate y parmesano


¡Hola a tos@s!

Parece que se acabaron las Navidades, pero aquí os traigo una receta para preparar un aperitivo espectacular que os hará triunfar. ¡Vamos equipo!


INGREDIENTES

6 sardinas limpias y fileteadas
2 tomates
Queso parmesano
Pan
Vino blanco
2 dientes de ajo
Cilantro
Perejil
Aceite
Azúcar
Sal

Lo primero que vamos a preparar es la mermelada de tomate.


Para ello, lavamos bien 2 tomates  maduros y les quitamos el pedúnculo.


Los rayamos intentando evitar la piel. Si no tenemos una ralladora tan chula como la que me compró mi gordi podemos triturarlos directamente con la batidora.


Ponemos en una cazuela a fuego medio la misma cantidad de tomate que de azúcar, y dejamos cocinar hasta que espese y quede muy meloso.


Debemos remover de vez en cuando para que no se queme.


Como veis, se queda en nada, así que os recomiendo que hagáis una buena cantidad, ya que además de estar muy rica, se conserva perfectamente en la nevera durante muchos días.


Ahora vamos con las sardinas. Yo las compré tal cual las veis, fileteadas y limpias. Las vamos a hacer en el horno, que es la manera más limpia e inolora que existe de preparar sardinas.


Las extendemos con la piel hacia abajo sobre una fuente, las salpimentamos y añadimos ajo picado, un chorrito de vino blanco, un poco de pan rayado, perejil y cilantro picado.


Horno a 180º durante 5 o 10 minutillos, id vigilando que ya sabéis que yo de tiempos... lo mejor es tomarte una cervecita bien pegadito al horno, calentito, y cuando te parezca que tienen una pinta de impresión, las sacáis.


Finalmente, una barra de pan del día anterior. La cortamos en rodajas y horneamos un par de minutitos para que se tuesten.


¡Y a montar nuestras tostas!


Un poco de mermelada en la base.



Encima una sardinita (vigilad las pequeñas espinitas que pueda tener) y parmesano recién rayado.


Y listas para comer. Como veis, es una receta super fácil, barata y sin manchar toda la cocina (mola!).


Saludos, besos y abrazos para todos, que tengáis un muy feliz año, que se cumplan todos vuestros deseos y que juntos pasemos esta maldita racha, y por supuesto, que comáis mucho y bien.

¡Hasta la próxima!

miércoles, 31 de julio de 2013

Gazpacho de sandía


¡Hola a tod@s!

¡Uf! Vaya calores que hace. Voy a aprovechar el consejo que me dio mi amiguete Jose para subir una receta refrescante para estos veranos calurosos, un gazpacho de sandía sencillísimo de hacer. ¡Comenzamos!


INGREDIENTES

Media sandía verde (sin pepitas)
2 tomates gordos
1 cebolla
1 pimiento verde
1 diente de ajo
Vinagre
Aceite de oliva
Sal

Bueno, pues lo primero de todo, decirle a las más veteran@s y sabi@s del blog que ya saben hacer el gazpacho tradicional, que en esta receta solo cambiamos el pepino por la sandía, y no añadimos pan. Por lo demás, todo igual.


Como veis en la foto, los tomates que he usado para el gazpacho son de huerta, y bastante grandes, así que a lo mejor vosotros tenéis que emplear 3 o más. Lo que si es importante es que estén bien rojos y maduros, para que den mucho sabor y mucho color.

Antes de nada lavaremos bien todos los ingredientes. Troceamos en porciones medianas los tomates, la cebolla y el pimiento. Pelamos y lavamos el diente de ajo. Podéis quitarle la hebra que tiene en el centro, para que pique menos, aunque a mi me gusta mucho el sabor del ajo y se lo he echado entero.


Introducimos estos ingredientes en un recipiente y los trituramos bien, no os importe estar un ratito dándole a la batidora.


A continuación pasamos la mezcla por un colador, para eliminar los restos de piel y pepitas que hayan quedado, y que así el gazpacho quede más suave y finito. Si por el contrario no os importa encontraros tropezoncillos en el gazpacho, omitid este paso.


Añadimos una pizca de sal, un par de cucharadas de vinagre y un chorrito de aceite de oliva. Batimos de nuevo.


Ya solo nos queda añadir la sandía. Yo he usado media sandía de las verdes, que no tienen pepitas, o tienen muy pocas. Si usáis de las sandías oscuras de toda la vida, deberéis quitarle las semillas antes.


Si tenéis cuchara para sacar bolas de helados, podéis hacer unas cuantas para luego decorar el plato. Las hay más chiquitas, más recomendables para estas moñadas, pero yo no encontraba la mía y las hice así.


En cuanto a la cantidad, os recomiendo que vayáis agregando la sandía poco a poco, y así podéis probar con el equilibrio de sabores entre el gazpacho y la sandía. Trituramos bien todos los ingredientes, añadimos un poco de agua si vemos que la mezcla queda muy densa (a mi esta vez no me ha hecho falta), y lo ponemos a enfriar en la nevera.


Y cuando esté bien fresquito, sólo queda disfrutar de este sorprendente plato, refrescante y muy rico.


Bueno, pues por hoy nada más, solo agradeceros como siempre que sigáis visitando el blog, dándome sugerencias y animándome a seguir con esta pequeña aventura. Y por supuesto, mi saludo especial de esta semana, que va para las dos mujeres que más alegrías y satisfacciones me dan en la vida: la mejor madre y la hija más guapa.

¡Hasta la próxima!

lunes, 22 de abril de 2013

Spaguetti con albóndigas

¡Hola a tod@s!

Terminamos la semana con una receta típica italiana, spaguetti con albóndigas. A muchos os recordará a las películas de El Padrino, a otros a la Dama y al Vagabundo compartiendo una cena romántica. Unos u otros, disfrutareis de esta riquísima comida.


INGREDIENTES

1/2 kg. carne picada
Spaguetti
2 cebollas
1 ajo
1 puerro
1 berenjena
Salsa de tomate
6 rebanadas pan de molde
Leche
Pan rayado
2 huevos
Parmesano
Harina
Mantequilla
Tomillo
Albahaca
Laurel
Aceite
Sal

La receta de hoy nos va a llevar algo más de tiempo de lo habitual en mi blog, así que armaos de paciencia y  no hagáis planes para las próximas dos horitas. ¡Vamos al lio!


Lo primero que hay que hacer es preparar la masa de las albóndigas. Para ello, pocharemos a fuego bajo una cebolla y un par de dientes de ajo. Cuando esté bien cocinado, lo mezclamos con la carne picada cruda.


Empapamos bien el pan bimbo en leche, y dejamos absorbiendo 10 o 15 minutos (trucazo de Arguiñano). Escurrimos bien la leche del pan (podemos ayudarnos de un colador) y se lo añadimos a la carne.


Añadimos además los dos huevos, un puñaito de pan rayado, perejil picado, tomillo y sal. Nos remangamos y con las manos bien limpias amasamos la mezcla hasta que quede homogénea. Reservamos en el frigorífico.

Ahora vamos a preparar la salsa. Para ello, picamos bien finos los dientes de ajo y los doramos en una cuzuela o sartén honda.



Picamos fina la cebolla, el puerro y la berenjena pelada, y lo vamos añadiendo a la cazuela por este orden, y cada alimento con su correspondiente pizca de sal. Rehogamos hasta que se cocine el conjunto. Añadimos las salsa de tomate y la albahaca y mezclamos. Dejamos a fuego bajo mientras preparamos el resto de ingredientes.


Preparamos una superficie con harina donde amasaremos las albóndigas, y una sartén con aceite bien caliente donde las freiremos. Haremos pelotitas algo mayores que las normales (las típicas de las películas americanas suelen ser enormes) que redondearemos con las 2 manos (bien limpias), las pasaremos por harina y a la sartén.


Las freiremos una buen rato (dependiendo del tamaño de las albóndigas) hasta que se doren por fuera y queden crujientes. 


Cuando las tengamos fritas las incorporaremos a la salsa y dejaremos a fuego bajo mientras cocemos la pasta.


Para la pasta, una olla con abundante agua, un chorrito de aceite de oliva, una hojita de laurel (truquitos de mamá) y sal. En 10 minutitos más o menos tendremos los spaguetti al dente.


Escurrimos el agua e incorporamos una porción de mantequilla (otro truco de la mia mamma!). Aprovechamos que los spaguetti están calientes para mezclarlos y derretir la mantequilla.


Y solo nos quedaría montar el plato. Los spaguetti en el fondo, encima las albóndigas con la salsa de tomate y, por supuesto, queso Paramesano recién rayado para coronar. ¡A comer!

Mil gracias por vuestros comentarios, sabéis que siempre son bienvenidos. Hoy que hemos hecho una receta tan italiana, quiero saludar desde aquí y mandarle un beso las madres, a todas las del mundo, pero en especial a las nuestras, las mejores cocineras del mundo y las mejores abuelas, Pepi y Nieves. ¡Ciao!

miércoles, 3 de abril de 2013

Salmorejo


¡Hola a tod@s!

Igual después de que leáis este post tengo que mataros a todos, ya que os voy a revelar mi receta estrella: el salmorejo. Y no sólo eso, si no que es una receta rápida, muy sencilla y de ingredientes baratos. ¡Vámonos!


INGREDIENTES

Tomates (cuanto más rojos y maduros, mejor)
Pan duro
Aceite Oliva
1 diente de ajo
Pizca de sal
Crema de balsámico (opcional)
Jamón (si es ibérico, pues mejor...)

Bueno, como ya os he dicho, en 15 minutitos vamos a despachar esta receta. Lo primero de todo es triturar bien los tomates. En cuanto a los tomates, bien maduros, que ya estén blanditos.


La clave de que el salmorejo quede bien suave es hacerlo sin la piel de los tomates. Para ello, podemos pelarlos antes de triturarlos, o por el contrario, pasarlos por un colador una vez triturados. Yo he escogido la segunda opción, porque como ya sabéis, el tomate es el único alimento que no me gusta, y me da asquito pelarlos.


Lavamos bien los tomates, les quitamos el pedúnculo y los vamos echando a un recipiente donde podamos después triturarlos. Los pasamos bien por la batidora hasta que no queden grumos.


Lo siguiente es pasarlos por un colador para eliminar los restos de piel.


Ahora, vamos a incorporar a los tomates una pizca de sal, un chorrito de vinagre (no demasiado, que si no se pone fuerte), un buen chorro de aceite de girasol y un diente de ajo. Si no os gusta mucho el picor del ajo, podemos abrirlo por la mitad y quitarle una especie de hebra que lleva dentro (que es la que le da el picor). Lo trituramos bien con la batidora.

 

Finalmente, solo nos queda incorporar el pan. Debe de ser pan común, de uno o dos días, aunque si no disponéis yo he llegado a usar pan de molde, pan rayado... Yo a éste le he quitado un poco de corteza, las partes más duras.


Lo cortamos en trocitos, y lo trituramos junto con el resto de ingredientes. ¿Qué cantidad de pan? Pues ésto va al gusto. Según vayáis añadiendo pan, id probándolo hasta conseguir el espesor adecuado.


Finalmente, le echamos un chorrito de aceite de oliva, que le da muy buen sabor,  mezclamos bien y a la nevera, para tomarlo bien fresquito.


Para tomarlo, lo tradicional es bien fresquito con unas puntitas de jamón y huevo duro. Pero yo, como soy tan chulo, he cortado una buena loncha de ibérico y he manchado el vaso con reducción de balsámico, que le da un toque ácido espectacular. ¡Probadlo!


Y ya está, no me diréis que no ha sido fácil. De nuevo gracias a todos los que os lo curráis en la cocina y probáis mis recetas , creedme que es un verdadero orgullo.

Hoy mando saludos a José Guillermo, amigo personal y fiel seguidor del blog, que según me han dicho,
se lo curra en facebook cada vez que subo una receta, me comenta y hace que www.comescosasqueharianvomitaraunacabra.blogspot.com.es/ sea más conocido y llegue a más gente.

¡Hasta la próxima!